Víctor Sánchez-p - 14 febrero de 2014- Hora: 21.00
-Precio: 25 euros -Lugar: Sala Arena (Madrid) -Promotor: Miles Away
Público: sold out
En la noche del viernes parecía que todo iba a ir como la seda para Kaiser Chiefs: un excelente sold out en la sala Arena de Madrid, ganas de escuchar en directo 'Education, Education, Education & War' y gozar de la creciente popularidad que los de Leeds están ganando paso a paso, hasta que abrió la boca Ricky Wilson. Sí, el ahora afamado coach de 'The Voice UK' estaba tan afónico que de primeras apareció con semblante penitente.
El arma más potente de la banda en directo, esto es, las voces, coros y el desgarro vocal de su líder, quedaron mermadas a una casi agónica continuidad de canciones a las que el pobre de Ricky no llegó a acometer correctamente en toda la noche.
Ante esta catastrófica realidad para sus seguidores, encontramos un entregado líder, algo cabreado con su situación y con ganas de paliar su carencia motivando al personal. De primeras, fruto del nerviosismo por saber que cantaría sin poder hacerlo realmente bien ante centenares de personas y de la energía con que comenzó 'The Factory Gates', el rubio rompió el pie de micro a golpetazos contra las tablas, porque sí.
Con 'Never Miss a Beat' continuó la cosa, y la muestra de que esta no iba a ser su gran noche llegó tras interpretar 'Everything Is Average Nowadays'. Dando un puñetazo al micro, Ricky decidió mostrarse como lo que realmente es, un frontman que sabe meterse a la gente en el bolsillo.
Coincidiendo con el día de San Valentín, el vocalista animó a los que no estuvieran enamorados, que al menos se divirtieran, y eso hicieron, emparejados y solteros, todos a una. Los brazos se estiraban por tocar al quebrado ídolo, que no podía evitar echarse las manos a la garganta según avanzaba el set list, pidiendo ayuda para cantar las melodías más agudas e incluso subiendo a una jovencita para bailar pegados, bien pegados. El tío le echó huevos y continuó al frente del show, en el que rifaron todo lo que la banda tenía a mano para los que andaban abajo. Una actitud memorable.
Encandilaron a la masa 'Everyday I Love You Less and Less', 'Coming Home', 'I Predict a Riot', la siempre fantástica 'Ruby' y 'Misery Company', con la que se marcharon para acometer el bis, sin hacer esperar demasiado.
'Cannons' y la archicoreada 'Oh My God' /con Ricky danzando por la sala/ cerraron la noche en la que Kaiser Chiefs presentaba al público madrileño 'Education, Education, Education & War'.
--Este sábado Miles Away trae en directo a Kaiser Chiefs a Barcelona--

